TRABAJOS DE AMOR PERDIDOS

T.o.: Love’s labour’s lost.
Director: Kenneth Branagh.
Guión: Kenneth Branagh, basado en la obra de William Shakespeare.
Intérpretes: Alessandro Nivola, Alicia Silverstone, Natasha McElhone, Adrian Lester, Emily Mortimer, Matthew Lillard, Kenneth Brannagh, Carmen Ejogo.
Música: Patrick Doyle.
Fotografía: Alex Thomson
GB. 1995. 93 minutos.
En su encomiable afán de redescubrir a las jóvenes generaciones los textos del dramaturgo por excelencia de la historia de la literatura, Kenneth Brannagh se dio el gustazo de inventarse esta rareza: Love’s Labours’ Lost adapta en efecto una pieza corta de Shakespeare, que Brannagh manosea (en el buen sentido) para, primero, trasladarlo a los años de la segunda guerra mundial, y, segundo, convertirlo en nada menos que un musical, de sencilla pero pertinaz coreografía, y que a su vez rinde un particular tributo a los clásicos del cine musical de los cuarenta y cincuenta.
Semejante invento, no lo dudaré, resulta algo kitsch, y es obvio que la obra en conjunto difícilmente puede agradar a un paladar exquisito o clasicista. Pero Brannagh es Brannagh, no es nuevo el savoir faire del director de Hamlet por adaptar al clásico dramaturgo, y en esta ocasión persigue con bastante tino –también en las secuencias musicales- la sintonía campechana, de abierto divertimento, que ya revestía Much Ado about nothing, logrando una película optimista, narrada con gran sentido del ritmo y sazonada con detalles narrativos tan interesantes como ese noticiario de época que hace las veces de narrador.