LA FUENTE DE LA VIDA

 

 

 

http://voiceover.blogdiario.com/img/thefountain.jpeg

 

 

T.o.: The Fountain.

Director: Darren Aronofsky.

Guión: Darren Aronofsky, basado en una historia creada por el mismo en colaboración con Ari Handel.

Intérpretes: Hugh Jackman, Rachel Weisz, Ellen Burtsyn, Mark Margolys, Stephen McHattie, Fernando Hernandez.

Música: Clint Mansell.

Fotografía: Metthew Libatique.

EEUU. 2006. 97 minutos.

 

Amén de bucear en mil sustratos creativos, Darren Aronofsky tuvo que pasar un auténtico periplo, o casi cabría hablar de via crucis en su porfía con los estudios (en este caso, la Twentieth Century Fox) para llevar a buen puerto esta The Fountain, proyecto personal largamente acariciado. Cambios continuos de circunstancias, condiciones y limitaciones presupuestarias que obligaron al realizador de Pi a efectuar severas modificaciones a la historia, e incluso quedarse al borde del abismo (en términos industriales, “cancelación del proyecto”) cuando los dos protagonistas inicialmente contratados, Brad Pitt y Cate Blanchett, se echaron atrás y el estudio bloqueó la inversión de setenta y cinco millones de dólares. Finalmente el proyecto vio la luz, con menos de la mitad de presupuesto (por cierto, magníficamente exprimido en imágenes) y cambiando esos dos exponentes del star-system por otros dos actores cuya popularidad es quizá inferior pero no así su altura interpretativa (Hugh Jackman y Rachel Weisz, que rubrican una espléndida composición del auténtico vitriolo de registros de sus personajes).

 

         Es cierto que la propuesta de Aronofsky se sitúa, otra vez, en un filo del alambre en las alturas de un circo de tres pistas: cimentando la propuesta en el seno de una ciencia-ficción para nada al uso (de raigambre más bien filosófica), pretende narrar una historia de amor literalmente bigger than life, mediante una estructura que visita tres espacios y periodos históricos distintos, engarzados merced de una constante temática llevada al límite, que habla de la Vida, el Amor y la Muerte, y que se concreta en doctrinas que mixtifican la tradición bíblica con apuntes de fantaciencia, el culto de antiguas religiones mayas agrarias, o hasta los conceptos tradicionales del yin y el yang con conceptos sobre la reencarnación. Semejante osadía argumental pudiera dar para no uno sino varios batiburrillos, y The Fountain, con sus ciertas irregularidades, con sus bajones de ritmo, los salva merced de su planteamiento y tenacidad narrativa, desde su audacia visual, mediante su intensidad dramática, que promueven en definitiva, más allá de las lecturas complejas que los amantes de la ciencia-ficción o hasta de lo místico quieran buscarle, una magistral aventura que abraza la quintaesencia del Romanticismo. En efecto, es esa la esencia y comunión entre las tres historias en liza, la del conquistador medieval que emprende un viaje en auxilio del Reino de España, una empresa planteada en términos estrictamente feéricos –con mediación de un cura franciscano-, y que trata de alcanzar el árbol de la vida bíblico para librar al Reino de las afiladas mezquindades de un Inquisidor; la historia en tiempo presente, del médico que experimenta contrarreloj un remedio contra el cáncer y que sólo lo hallará una vez que esa enfermedad se haya llevado irremisiblemente a su esposa; y la del viajero del futuro, encapsulado en una nave orbital transparente, viajando por los infinitos tratando de resolver la definitiva ecuación de la Vida Eterna.

 

Aronofsky se sirve de su (ya) proverbial planificación cartesiana de la historia y de sus leit-motivs temáticos y visuales. Va desgranando esa historia en continua expansión con la habilidad del mejor narrador, esnsamblando los tres tiempos con gran imaginación, dosificando la información intelectual y sentimental que atañe a los personajes y su hado; busca y encuentra un tono contemplativo, unas imágenes de innegable belleza plástica, una textura visual cara al detalle sugestivo, a la sutileza descriptiva, bien capaz de dar vigor e intensidad a la historia en no pocos y brillantes pasajes. También es cierto que ese talante indómito que reviste la propuesta da lugar a ciertos peajes, algunas inconsistencias de ritmo, y una cierta sensación de ampulosidad innecesaria en su solución. Óbices que no deben empañar el sentido cinematográfico de esta The Fountain, que debe hallarse en la agudeza de un soberbio story-teller, magnífico dominador de los mecanismos de la narración tanto como de los resortes técnicos de tan fabulosa aventura visual, amén de un voluntarioso innovador en ambas facetas.

 

En la recepción de la crítica patria al filme he detectado diversos comentarios que se quejan de lo desopilante del invento, o de la carencia de un sustento de contenido bajo sus alardes estéticos. Sea lo que fuere que eso signifique, me hace gracia que los críticos que hacen esos, más bien peregrinos, comentarios sean los mismos que se quejan continuamente de la inanidad y hastiosa convencionalidad de los productos industriales-tipo americanos.

 

 

REQUIEM POR UN SUEÑO

 

 

 

http://voiceover.blogdiario.com/img/requ.jpeg

 

 

T.o.: Requiem for a Dream.

Director: Darren Aronofsky.

Guión: Darren Aronofsky y Hurbert Selby jr, basado en una novela del segundo.

Intérpretes: Ellen Burtsyn, Jared Leto, Marlon Wayans, Jeniffer Connelly, Christopher McDonald, Louise Lasser.

Música: Clint Mansell.

Fotografía: Matthew Libatique.

EEUU. 2000. 103 minutos.

 

 

No pretendo bromear a costa del anterior filme de Aronofsky cuando digo que esta Requiem for a dream obedece a una formulación narrativa y visual que mucho tiene de cartesiana. A grandes trazos puede decirse que el filme establece un paralelismo doble (o  más bien triple, o incluso cuatriple) entre historias de degradación derivada de la adicción a diversas drogas, adicciones de funestos resultados que atañen a una madre y a su hijo afincados en el barrio de Brighton Beach, en el Brooklyn neoyorquino, y también de la novia del hijo, y de un amigo de éste. En cierto modo podría hablarse de historias cruzadas, pero imposibles de parangonar con los cuentos de Carver (o sus adaptaciones de Altman) o siquiera con las historias de Iñárritu-Arriaga. Aquí se trata de una narración perfectamente lineal, donde se entrecruzan las vidas de esos hasta cuatro personajes cuyo recorrido guarda severas concomitancias que en el fondo no hacen otra cosa que abundar en una coda discursiva de fondo (perfectamente ligada por Aronofsky, que al igual que se niega a juzgar a sus personajes también rehuye hacer evidentes postulados que trasciendan al terreno de lo evidente, de la denuncia política social), que no es otra que la traición inherente al sueño americano, su falsedad, sus perniciosas consecuencias.

 

El argumento coescrito por el propio Aronofsky ya no da concesión o matiz alguno a los términos de tragedia que enhebran la historia: la derrota, el dolor, la pérdida y la locura; el despliegue desde los cuatro focos subjetivos se produce en diversas intensidades, correspondientes a diversas idiosincrasias: de la densa y explícita narración en lo que atañe a Sarah (Ellen Burstyn) a las pocas y pequeñas secuencias que bastan para perfilar, con sutileza, el sino de Tyronne (Marlon Wayans), pasando por la historia de amor de Harry y Marion, en tránsito de lo etéreo a la más estrepitosa pérdida, historia que pronto empezará a desdoblarse hasta alcanzar en su destino una neta ruptura (de hecho, la última secuencia que los une, una conversación telefónica, es un tétrico juego romántico en el que ambos se mienten impunemente, como tratando de detener el tiempo ni que sea por ese instante, antes del advenimiento de la definitiva tormenta).

 

Este alambicado argumental, para nada exento de complejidad, se sirve con prodigiosa maestría por el director, con una narración basada en concatenaciones de rápidas secuencias, a veces fragmentadas, en ocasiones compartidas mediante un inteligentísimo recurso a la split-screen, y que van engarzando las historias, tanto individualmente como al nivel de su comparación. Aronofsky recurre a planos muy cortos, a menudo con lentes distorsionantes para primerísimos planos, recurre al sonido y al montaje como gráficas técnicas descriptivas, pero nunca cae en el efectismo, primero porque demuestra una endiablada habilidad en el manejo de tales recursos técnicos, y segunda porque el ritmo y el tono del filme se mantienen constantes en su crescendo trágico, y las imágenes –muchas de ellas de enorme plasticidad y capacidad representativa- no se diseminan sino que se sirven con férrea coherencia.

 

Película poco recomendable para espectadores sufridos, y a la vez recomendable para cualquier amante del cine (supongo que vengo a decir que el buen espectador conoce la diferencia a menudo existente entre lo apetecible o incluso soportable y lo digno de alabanza artística), Requiem for a dream puede verse como la definitiva consagración de un imprescindible valor en el panorama cinematográfico americano.

 

Acerca de voiceover

CRÍTICAS Y RESEÑAS. Cine Clásico, Cine actual. Cine de los Grandes Estudios, Cine Independiente. Cine Americano, Cine Europeo, Cine Asiático.

Categorías


1920s
1930s
1940s
1950s
1960s
1970s
1980s
1990s
2000s
2006:ESTRENOS
2007:ESTRENOS
A._G._INARRITU
ABEL_FERRARA
ADOLFO_ARISTARAIN
ALEXANDER_PAYNE
ALEX_MACKENDRICK
ALFRED_HITCHCOCK
ANG_LEE
ARTHUR_PENN
B._BERTOLUCCI
BARRY_LEVINSON
BERTRAND_TAVERNIER
BILLY_WILDER
BLAKE_EDWARDS
BRIAN_DE_PALMA
BRYAN_SINGER
C._COSTA-GRAVAS
C._COSTA_GAVRAS
CARLOS_SAURA
CHARLES_CHAPLIN
CHARLES_LAUGHTON
CHRISTOPHER_NOLAN
CLINT_EASTWOOD
DARREN_ARONOFSKY
DAVID_CRONENBERG
DAVID_FINCHER
DAVID_LEAN
DAVID_LYNCH
DAVID_MAMET
DENYS_ARCAND
DOCUMENTAL
DON_SIEGEL
DOUGLAS_SIRK
ELIA_KAZAN
FEDERICO_FELLINI
FERNANDO_MEIRELLES
FRANCIS_COPPOLA
FRANK_CAPRA
FRANK_DARABONT
FRITZ_LANG
G._DEL_TORO
GEORGE_A._ROMERO
GEORGE_CLOONEY
GEORGE_CUKOR
GEORGE_LUCAS
GEORGE_MILLER
GUS_VAN_SANT
HAROLD_LLOYD
HOWARD_HAWKS
INGMAR_BERGMAN
J._FRANKENHEIMER
J._PIERRE_MELVILLE
JACQUES_TOURNEUR
JEAN_LUC_GODARD
JEAN_RENOIR
JIM_JARMUSCH
JOAQUIM_JORDÀ
JODIE_FOSTER
JOEL_Y_ETHAN_COEN
JOE_DANTE
JOHNNIE_TO
JOHN_BOORMAN
JOHN_CARPENTER
JOHN_CASSAVETES
JOHN_FORD
JOHN_HUSTON
JOHN_McTIERNAN
JOHN_SAYLES
JOHN_SCHLESINGER
JONATHAN_DEMME
KENNETH_BRANAGH
KEN_LOACH
L._G._BERLANGA
LARRY_CLARK
LARS_VON_TRIER
LOUIS_MALLE
LUCHINO_VISCONTI
M._ANTONIONI
M._NIGHT_SHYAMALAN
M._WINTERBOTTOM
MARTIN_SCORSESE
MEL_GIBSON
MERIAN_C._COOPER
MICHAEL_CIMINO
MICHAEL_MANN
MILOS_FORMAN
MONTXO_ARMENDARIZ
NEIL_JORDAN
NEIL_LA_BUTE
NICHOLAS_RAY
NORMAN_JEWISON
OLIVER_STONE
ORSON_WELLES
OTTO_PREMINGER
P._P._PASOLINI
PAUL_GREENGRASS
PAUL_SCHRADER
PAUL_T._ANDERSON
PAUL_VERHOEVEN
PEDRO_ALMODOVAR
PETER_JACKSON
PETER_WEIR
QUENTIN_TARANTINO
R._ATTENBOROUGH
RICHARD_BROOKS
RICHARD_FLEISCHER
RICHARD_LINKLATER
RIDLEY_SCOTT
ROBERT_ALTMAN
ROBERT_DE_NIRO
ROBERT_MULLIGAN
ROBERT_ROSSEN
ROBERT_SIODMACK
ROBERT_WISE
ROBERT_ZEMECKIS
ROMAN_POLANSKI
RUSS_MEYER
RYAN_FLECK
SAMUEL_FULLER
SAM_MENDES
SAM_PECKINPAH
SEAN_PENN
SIDNEY_LUMET
SOFIA_COPPOLA
SPIKE_LEE
STANLEY_KUBRICK
STEPHEN_FREARS
STEVEN_SPIELBERG
SYDNEY_POLLACK
TAKESHI_KITANO
TERENCE_FISHER
TERRENCE_MALICK
TIM_BURTON
TIM_ROBBINS
TODD_FIELD
TODD_HAYNES
TOMMY_LEE_JONES
TOM_DiCILLO
TOM_TYKWER
WES_CRAVEN
WIM_WENDERS
WONG_KAR_WAI
WONG_KAR_WAY
WOODY_ALLEN
ZHANG_YIMOU

Suscríbete

RSS | Atom

Contacto

Contactar

Albergado en:blogdiario.com

Noticias: Noticias

Un servicio de HispaVista

Contador gratis contadorplus.com