UN LUGAR EN EL MUNDO

T.o.: Un Lugar en el Mundo.
Director: Adolfo Aristarain.
Guión: Adolfo Aristarain y
Intérpretes: José Sacristán, Federico Luppi, Cecilia Roth, Leonor Benedetto, Rodolfo Ranni, Hugo Arana, Gaston Batyi.
Música: Emilio Kauderer.
Fotografía: Ricardo de Angelis
Argentina. 1992. 114 minutos.
La mejor película de Adolfo Arisatarain nos habla de los grandes temas de la ciencia del drama: de la pérdida de la inocencia, de la amistad, del amor en sus diversas esferas... y los utiliza como ropaje para una narración de índole social, la descripción concisa y precisa de las condiciones económicas en las que se hallaban (o se hallan, hay cosas que no cambian, sólo empeoran) las comunidades agrarias de la Argentina traspasada de las herencias dictatoriales (recientes y concretas, pero también globales: “¡estáis en el sur de Río Grande!”, repite José Sacristán un par de veces).
La astucia narrativa de Aristaráin no es poca: nos propone jugar a la narración en flash-back y desde los ojos del niño que dejó de serlo. Y aprovecha esta fórmula, tan válida como cualquier otra, para plantear de una forma sutil una serie de conflictos que adquieren así mayor fuerza (por no hablar de originalidad) que si se hubieran explicitado. Los recuerdos de Ernesto son los de un niño, pero la visión del espectador adulto de esa visión desde la primera adolescencia enriquece los acontecimientos que se narran, dejando a la más atractiva elipsis florecer en no pocas ocasiones. A ello se le anudan unos diálogos acerados, vestidos de fuerza y autenticidad por un elenco actoral en estado de gracia (sobresaliendo Luppi y Sacristán) que son precursores mucho más que dignos de los que se reformularon a partir de El hijo de la novia y dieron esos pingües beneficios al cine albiceleste en las taquillas de este país.
Pero también es feliz, y redondea el atractivo del filme la puesta en escena de Aristarain, tan lejana a sus ulteriores películas, sencilla y tributaria de los clásicos del cine americano, utilizando a la vez, y con sobria mixtificación, elementos del más genuino western o del optimismo psicologista capriano.